domingo, 14 de noviembre de 2010

Capítulo #26

Me quite las gafas con pesar, cuando vi como se acercaban Nick y Joe hacia mi, yo me quede inmóvil en la puerta.
— ¿Alex?
—No Joe, soy un holograma—respondí sarcástica.
— ¿Qué haces aquí?—inquirió Nick, después de suspirar.
—Pues…venia… y decidí… estaba esperándote Nick—logre decir—… Si eso, te esperaba.
—Ah cierto, pero pensé que salías mas tarde—dijo mirando su reloj—. Lo siento, creo que los horarios se me mueven.
—No, no te preocupes… Bien pues…—iba haciéndome para atrás— Creo que yo me voy… muero de hambre y… me castigaran y tengo que ir a…Nos vemos en la casa
—Ok—dijeron los dos viéndome de forma extraña.
—Alex, es rara—logre oír a Joe, mientras me alejaba de el Starbucks. La verdad me hubiera regresado para darle un puntapié en la cara, pero tenia que irme de ahí, si no Joe podría sospechar sobre “Peach”.

Me encamine hacia mi casa, tratando de buscar una excusa perfecta para los chicos, ya que los conocía y sabría, que me cuestionarían sobre lo ocurrido en el café. Bueno al menos Nick lo haría de frente, Joe… Joe solo se lo preguntaría a él mismo.

Mi celular comenzó a sonar, note que era Sophie así que conteste. Estuvimos charlando un poco y después me pregunto si quería ir a comprar un vestido para el baile con ella esta tarde. Yo acepte, ya que no tenía nada que hacer.
Cambie mi rumbo y di vuelta a la derecha, la casa de Sophie no estaba tan lejos de donde me encontraba así que evite tomar un taxi y camine hacia la parada de autobuses, rara vez tomaba uno, así que después de unos minutos de investigar cual me lleva o me dejaba cerca, tome el que me dijeron.

Pague y camine hacia un asiento desocupado, me recargue en la ventanilla y comencé a mirar por la ventana… esto era nuevo para mi, ser una chica normal de vez en cuando, no me caería mal.
Al ver a lo lejos la casa de Sophie me puse de pie y presione un botón que hacia el conductor parara el autobús y me diera la bajada. Debo admitir que al bajar casi caigo.

Camine hacia la casa de Sophie, quien ya me esperaba afuera recargada en el auto de su madre. Salude a la señora y después salude a Sophie, quien me hiso la seña para que me subiera en el lugar del copiloto, yo accedí y subí, despidiéndome con la mano de su madre.

Durante el trayecto, íbamos platicando de cosas irrelevantes, hasta que Sophie abrió de más su boca.
— ¿Y que ha pasado con Joe? ¿Esta siguiendo lo de “olvidar lo que paso”?—inquirió sin despegar su vista de la calle.
—Si, nunca pensé que lo haría, de hecho lo hace al pie de la letra y me ignora demasiado—respondí con pesar—. Según yo el trato era de estar como antes, mas no dejar de hablarnos… pero si el así lo quiere—me encogí de hombros—…no tengo nada que hacer ¿o si?—ella me miro con pesar y comprensión en sus ojos. Si no fuera Sophie creería que era una mirada de lastima—. Pero ya… supongo que lo superare ¿cierto?

Desvié mi vista y comencé a ver la calle fijamente, cuando una melodía conocida, se infiltro con saña en mi mente y una voz se incrusto en lo mas fondo de mi corazón.
“But tonight I'm gonna fly
Yeah tonight I'm gonna fly
Cause I can go across the world see everything and never be satisfied
If I couldn't see those eyes
”

Mi Corazón se estremeció y en un impulso me incline y cambie de estación.
— ¡Hey! Esa canción me gusta ¿Por qué lo haces?....Oh… entiendo, lo siento… mejor... no se, escuchemos las noticias.
—Lo siento Soph, es que no me gusta…—En realidad si lo hacia y mucho, de hecho me encantaba… pero me encontraba en una situación un poco abrumadora, de esas veces, que ya no sabes ni que hacer con tu vida, ni con los que la rodean.

Entramos al estacionamiento y ya que Sophie aparco bien el auto, bajamos y entramos al centro comercial. Estuvimos buscando vestidos durante 2 horas, pero nada nos convenció en ese tiempo, mire mi reloj y ya eran las 6pm.
— ¿Y si vamos a tomar algo? ¿O de pérdida a sentarnos? Estoy realmente agotada…—me deje caer sobre una banca.
—Lo se yo también y si ¿regresamos en la semana, Alex? Apenas es lunes, además de que ya pronto obscurecerá y no puedo llevarte a casa… lo siento.
—No, no te preocupes, entonces vámonos ya.

Me puse de pie y mientras caminábamos hacia el estacionamiento, alguien toco delicadamente mi hombro, yo me gire para ver quien era, pero no vi a nadie, así que regrese mi vista al frente y cuando lo hice me tropecé con alguien.
— ¡Perdón por hacerte tropezar!—dijo disculpándose.
—Oh—me puse la mano sobre el pecho—, ¿Jonathan? Que sorpresa verte aquí.
—Si, opino igual… ¿Qué haces por aquí?
—Pues, venia a comprar unos vestidos…—Sophie tocio fingidamente—. Oh lo siento, Sophie el es Jonathan, Jonathan ella es Sophie.
—Mucho Gusto—dijeron los dos.
— ¿Y de donde se conocen?—inquirió en modo chismoso Sophie.
—Lo conocí en la cafetería que esta cerca de la escuela
—Oh.
—Si… oye Jonathan, me gustaría quedarme mas tiempo, pero llevamos prisa…
—Oh no, no te preocupes, que estén bien…
—Igual tu, Bye—dije con la mano y comenzamos a caminar.
— ¡ALEX!—me gire—. ¿Me darías tu número telefónico?
Mire a Sophie confundida y después mire a Jonathan y asentí, el camino hasta donde estaba yo y saco su celular, le di mi numero y lo guardo, para ahora si poder irme de ahí.
Nos subimos al auto y tomamos el rumbo hacia la casa de Sophie.
Durante el trayecto me miraba raro y de reojo, hasta que ya no aguante.
— ¿Qué tanto traes?
— ¿“Alex me das tu numero telefónico”?—dijo imitando la voz de Jonathan.
— ¡Hey! Es solo un nuevo amigo…
—Pues yo diría que le interesas.
—No hagas especulaciones Sophie, solo es un amigo nuevo y punto.
—Como digas—giro sus ojos—. Llegamos.
—Gracias por la tarde Sophie, nos vemos mañana.

Baje del auto y me despedí de ella, camine de nuevo hacia la parada de autobús y di la parada, al que me dijo Sophie que me llevaría hasta casa.
Subí nuevamente y no estaba muy lleno, camine con dificultad por el movimiento hasta un asiento libre, ya que me senté, me coloque mis audífonos y comencé a oír música. “Lost” de Michael Bublé, retumbaba en mis oídos, recargue mi cabeza en el asiento y me hundí en mis pensamientos.

Vi a lo lejos mi casa, así que me pare algo mareada, por el insistente tambalear que producía el conductor, presione el botón y el señor que se encontraba al volante, freno rápidamente, haciendo que me moviera, tal cual una muñeca de trapo, pude sujetarme bien y camine hacia las escaleras.

Al bajar, supongo que por la obscuridad y por mi atolondramiento, no logre ver que ya no había un 4to escalón y caí hacia el pavimento de frente, mientas el conductor arrancaba detrás de mi, sin importarle si quiera, si estaba debajo de el autobús o en peligro de ser aplastada por una de esas grandes llantas.
Me levante diciendo algunas palabras un poco diferentes y distorsionadas para mi vocabulario, lo bueno es que estaba obscuro y esperaba que nadie me hubiera visto hacer tremendo “oso”.

Me levante como pude, algo adolorida de mis rodillas y codos, y con un gran dolor punzante en el rostro, camine aún mas atolondrada de lo que ya estaba y con algo de dificultad hasta la casa.
Al llegar me percate de que la cochera estaba abierta y no había ningún auto adentro y mucho menos afuera, supuse que estaba la casa sola.

Abrí la puerta y prendí las luces de la sala, ya que la única que estaba encendida era la de la escalera. Camine hacia la cocina, adolorida, demasiado adolorida, tome una bolsa de plástico, camine hacia el refrigerador, abrí el congelador y coloque un poco de hielo dentro de la bolsa. Fui hacia la mesa y me senté, colocando la bolsa fría en mi frente y dejando caer mi cabeza sobre la mesa.

Sentí como prendieron la luz y eleve poco a poco mi cabeza, mirando hacia la bolsa de hielo que había dejado en la mesa y note que estaba manchada de sangre.
— ¡Demonios!—bufé y me lleve la mano a la frente, para después mirarla—. ¡Que tonta!
— ¿¡Alex?!
Alce la vista y me lleve tremenda sorpresa.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Capítulo #25

Alex regreso sonriente a la cocina y no pude evitar cuestionarla sobre aquella sonrisa. Al hacerlo, sus labios se curvearon en una mueca y su expresión se ensombreció. ¿Qué fue lo que hice mal? Solo pregunte inocentemente el porque de su sonrisa, pero… pensándolo bien, no fue así… mis celos me traicionaron ya que el tono que utilice fue de sarcasmo, ¿Quién soy para hablar de celos?, si aquí el de la novia sicópata soy yo.
Al parecer no le hiso mucha gracia tampoco a Nick… ¿acaso el ya sabe todo? Supongo que si, si no por que me miro raro.

La cena termino y todos nos dirigimos a nuestras habitaciones.
Al estar debajo del marco de la puerta de mi habitación, me entraron unas inmensas ganas de ir corriendo al cuarto de Alex y abrazarla fuertemente, pero me contuve y solo me quede observando como estaba por cerrar la puerta.
—Buenas noches Alex.
—Buenas noches Joseph—dijo secamente, para segundo después cerrarme la puerta, prácticamente en la nariz.

Bufe y maldije en voz baja, aquella decisión de la cual estuve de acuerdo “Tratemos de olvidar lo que paso”, ahora me arrepentía tanto…. Ya no sabia en si, que era lo que sentía por Camilla, pero no podía dejarla…
Me tumbe en mi cama, tal costal de papas, hecho un lio. Me tape con una de las almohadas, esperando quedarme dormido pronto y creyendo que así, llegaría la solución a mis problemas.

//Alex//

A la mañana siguiente, me encontraba arreglándome para irme a la escuela, esta era la última semana de clases, el viernes seria el patético baile y ya no regresaría a clases después de 3 meses de vacaciones.

Me cepillaba mi cabello y mi celular comenzó a vibrar, era un mensaje de Jacob, hoy nos iríamos juntos, ya que le había comentado que tenia pensando dejar de usar el auto por un tiempo. Así que por eso me llamo ayer…
Una débil sonrisa aparición en mis labios, solo al recordar lo celoso que se puso ayer Joe, al verme tan sonriente. ¿Era egoísta? No me lo había planteado de esa manera, pero ahora que lo pensaba mejor, realmente era muy egoísta de su parte esa actitud de “celos”

Termine de arreglarme y tome lo necesario para las clases de hoy.
Baje las escaleras y después de decir un “buenos días” tome una manzana, mientras me daba cuenta de que Joe aún no bajaba y me dispuse a caminar hacia la puerta ya que Jacob me esperaba afuera.
Si, se suponía que los Jonas se irían hoy, pero había problemas con los papeles de la casa a la que se cambiarían, y estarían más tiempo aquí. Indefinidamente.
— ¿No quieres que te lleve Alex?
—No Nick, gracias. Jacob vino por mi—señale la ventana.
—Oh ok, entonces yo iré por ti y no me digas que no, salúdamelo y también mándale saludos de mi parte a Sophie—termino la frase con una sonrisa.
— ¿Ah Sophie? Ok, yo le digo—me mordí mi labio inferior.
— ¿Qué planeas?
—Ah no, nada… me voy.
Bese su mejilla y salí de la casa.

¿Qué que planeaba? Planeaba un encuentro por casualidad entre Soph y Nick… al parecer a Nick, ya no le era tan indiferente, mi linda y tierna amiga y por supuesto, a Sophie, nunca le había sido indiferente.

Llegue a aquel auto negro y Jacob bajo a recibirme.
Me abrazo y me elevo, yo solo suplicaba que me bajara, tenía tiempo que no lo veía, por que había tenido que salir del país, ya que a su padre le habían dado vacaciones y debía acompañarlo. Así que fue como un pequeño reencuentro.
Me abrió la portezuela y me ayudo a subir.
Ya estando dentro, me comenzó a platicar de su viaje a Europa, yo solo lo oía sorprendida. Algún día me iría al viejo continente a vivir o simplemente a relajarme.

— ¿Y tus amigos, los Jonas siguen en tu casa?—inquirió mientras me abría la puerta para bajar.
—Si, aún siguen ahí… De hecho se iban a ir hoy y tuvieron problemas con unos papeles y se quedaran no se cuanto tiempo más—dije un poco decepcionada.
— ¿Te molesta que se queden mas tiempo?
—Para nada—respondí mientras íbamos caminando por el pasillo—. Los quiero mucho, pero… no se.
— ¿Es por Joe, tu “no se”?
Yo detuve mi caminar y me gire para verlo sorprendida… ¿Sophie habría dicho de más? No lo dudaba.
— ¿Por Joe? Pff, que te hace pensar eso…
—No lo se, se pelean mucho… yo creí que por eso.
— ¿Nada más por eso?— pregunte cuidadosa.
— ¿Acaso hay mas?
—No—dije aliviada—. Tengo que ir a clases, nos vemos en el receso—me puse de puntillas y bese su mejilla—. Gracias por traerme.
—No hay de que, nos vemos al rato.

Comencé a caminar en dirección contraria a donde estaba con Jacob, para disponerme a entrar a clases.
Al poner un pie dentro del aula, Sophie alzo su mano y me hiso la seña para que fuera y me sentara con ella.
— ¡Hola Alex! ¿Qué tal tu fin de semana?
—Pues ya te contare—sonreí— ¿Y el tuyo?
—Bien, nada nuevo… ¿y que era lo que me ibas a platicar el día de hoy?
—Ah eso… pues—hice señas para que se acercara y no tener que hablar tan fuerte—. Bien, pues ¿Recuerdas que abrí de nuevo mi antiguo correo?—ella asintió atenta—. Pues… agregue a Joe ahí y me hice pasar por alguien mas—torcí la boca, en señal de pena.
— ¿Qué hiciste que?
—Hey calma, no quiero que nadie sepa… pero tenia que hacerlo, quería hablar con el…
—Ok… entiendo, pero aun así, no es correcto. ¿Como te llamas?
—Le dije que me decían Peach…
— ¿Estas bromeando cierto?—me miro seria, yo negué con la cabeza—. ¿No se te pudo ocurrir algo mas Alex?—negué nuevamente— Y supongo que Joe te creyó… ¡Vaya! Si el tipo es más ingenuo de lo que imaginaba…
—Algo así.

Las dos reímos ante ese comentario, seguí platicándole con lujo de detalle, todo mí supuesto plan, desde que el profesor entro al aula, hasta que salió.

Pasaron las siguientes horas, algo rápido… ya me encontraba en la fila para tomar mi desayuno, cuando sentía que alguien me observaba desde el otro extremo de la cafetería, agache un poco la mirada y con discreción voltee para ver quien me miraba tan incisivamente, de reojo pude notar, que esa mirada venia desde la mesa de Viviana y sus clones… ¿que podía esperar? Se entero de mi pequeño “idilio” con Joe y ahora me odiaría más, por que es prima de Camilla.

Camine junto con Sophie, hacia la mesa en la que acostumbramos sentarnos, aun con la mirada de Viviana encima de mí. Matt y Jacob ya estaban ahí esperándonos.
Me puse a la tarea de ignorar tan matadora mirada y comencé a hablar con mis amigos.
— ¿Con quienes irán al baile?
—Alex no ira, Matt—agrego Jacob.
—Pues ya cambio de Opinión Jacob—termino Sophie. Jacob me miro sorprendido.
—Si. Tengo que ir con Nick, es una apuesta—dije harta. Solo el pensar que Joe vendría y bailaría con Camilla frente a mí, me daba tanta rabia.
Así que explique un poco la situación de aquella “apuesta”, que en realidad no lo era, pero no quería herir ningún corazón. El de Jacob para ser exacta.

Terminamos de desayunar y fuimos a nuestras aulas, nuevamente me tocaba clase con Sophie, así que el día estuvo por decir agusto.
Al llegar la salida, me despedí de todos, tome mi mochila-morral, me puse mis gafas de sol, mis audífonos y comencé a caminar hacia mi casa.

Mientras caminaba, iba cantando en mi mente una estrofa de una canción que no recuerdo, pero iba súper adentrada en la música. Saque mi BlackBerry y me conecte en la cuenta donde tenia agregado a Joe.
Pare mi caminar, para que pasaran unos automóviles, alce la vista y vi un Starbucks, así que mire mi celular y mire nuevamente el Starbucks.

Cruce con cuidado la avenida y entre al establecimiento. Camine hacia el mostrador, me quite las gafas y me puse a ver que podía elegir mientras llegaba mi turno.
—Hola Bienvenida, ¿que te doy?
Baje la vista, hacia el chico que se encontraba detrás del mostrador atendiéndome con una gran y blanca sonrisa, yo se la regrese.
—Hola, me das un Mocha Frapuccino Venti con crema batida, un poco de canela y chocolate en polvo, por favor— concluí mi pedido con otra sonrisa, al ver que el me miraba sorprendido.
—Wow… una elección, algo diferente para chicas como tu… generalmente piden Tés y sin azúcar.
—No todas somos iguales—sonreí mientras le daba el billete de 10 dlls.
—Eso es bueno… ¿y a que nombre pongo la orden?
—Alex.
—Lindo nombre Alex—sonrió nuevamente—. Soy Jonathan—guardo silencio—. Bueno como si quisieras saberlo—se sonrojo.
—Lindo nombre Jonathan.
—Tu orden estará en unos minutos… Mucho Gusto Alex. —dijo mientras me daba mi cambio.
—Gracias—sonreí y camine hacia donde entregaban los pedidos, mientras sentía que el no me dejaba de mirar.

Tome mi frappe y camine hacia una mesa que estaba cerca de una gran ventana, coloque mi morral sobre el respaldo de la silla y me senté mientras intercambiaba unas cuantas miradas con Jonathan, era raro… bueno no raro en el sentido de feo... si no que, no se… Diferente seria la palabra, su cabello era algo chino, un poco alborotado y rubio, tenía una linda sonrisa y era alto y delgado, no muy delgado, si tenia masa muscular, lo alcance a notar cuando me dio el ticket de mi compra y su brazo se hincho al estirarlo. Era apuesto, podría ser un buen modelo de revistas, deje de observarlo y me concentre en mi celular.

Inicie la sesión y vi que Joe no estaba conectado, me decepcione un poco, pero decidí restarle importancia y me dispuse a mirar por la ventana, mientras tomaba un poco de mi bebida.

Pasaron unos cuantos minutos, cuando comencé a oír, aquel sonido que hacia mi celular, cuando alguien me mandaba algún mensaje y vi que la lucecita de estar en verde, se tornaba roja.
— ¡Amiga Peach! Que sorpresa verte conectada a estas horas…
—Hola nuevo amigo ¿Por qué te sorprende? No sabes mucho de mí.
—No lo se, supuse que estabas en casa comiendo con tu familia.
—Mi familia no es nada convencional.
—Oh, lo siento… ¿y donde te encuentras? Claro si se puede saber…
—Ah, en una cafetería… algo comercial.
— ¿Enserio? Mira lo que son las cosas, yo voy entrando a una, junto con mi hermano.

¿A una? ¿Una que? Alce mi vista como por inercia y me lleve la sorpresa de mi vida, Joe y Nick entrando sonrientes por la puerta. Al verlos intente esconderme, agachando la cabeza lo mas que podía, necesitaba salirme de aquí ¿pero como lo hacia? Ellos volteaban de ves en cuando, mientras estaban formados.

Me puse mis lentes, tome mi bebida, me coloque mi morral, le hice la seña de Paz a Jonathan que me veía extraño desde el mostrador.
Comencé a caminar sigilosamente hacia la puerta, cuando me tropecé con una gran maseta que estaba ahí, haciendo un gran ruido y poniendo todas las miradas sobre Mí. Incluso la de Joe y la de Nick, quienes me miraban sorprendidos y a la vez extrañados por mi presencia.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Capítulo #24

Intente ignorar aquel tintinar de su ventana por unos instantes, pero fue todo un fracaso. Me mordía las uñas, intente concentrarme mas en la conversación con Sophie, que en su ventana. Hasta que en un impulso decidí abrirla, total, para eso lo había agregado.
Abrí su ventana y lo primero que vi fue su fotografía… Salía el solo, con aquella brillante, picara y sincera sonrisa y esa mirada que tontamente me hacia suspirar.

·Joe: ¡Hey! Hola ¿Quien eres?
·Joe: ¿Te conozco?
·Joe: ¿Hay alguien ahí?
Por un momento, estuve por echar a perder absolutamente mi plan, diciéndole “Hola Joe, soy Alex” pero no, sería algo estúpido y pensaría que soy una tonta inmadura.
Así que rápidamente, cambie mi tonto mensaje personal, el cual tenía escrito mi correo y coloque el nombre de una de mis canciones favoritas.

·Thinking of You: Hola, no… no se si me conozcas, tenia tu correo y pensé que podía agregarte…—lo se, algo estúpido, pero mi mente no carburaba en este momento por lo nerviosa que me ponía—. Espero no te moleste.
·Joe: Oh, No importa, ¿Entonces no te conozco y no me conoces? Bien… creo que eso se puede arreglar.
Bueno… me quedaba algo claro, Joe era un coqueto.
·Thinking of You: ¿A si?
·Joe: Si… me llamo Joe y ¿tu…?—. ¿Qué le decía? De nueva cuenta, no podía decirle mi nombre. Así que tenia que inventar algo y rápido.
·Thinking of You: Pues puedes decirme…—mire a mí alrededor en busca de un “apodo” para mí—. Bueno todos me dicen Peach.

Ok, se que es el apodo mas estúpido, pero fue lo primero que vi…
Joe tardaba en contestar, y eso me ponía aun más nerviosa, en la conversación que tenía con Sophie, le estaba informando que tenía que hablar rápidamente con ella.
La ventana de Joe se ilumino nuevamente, pensé que había salido huyendo por el apodo tan estúpido.
·Joe: ¿Peach? ¿Que eso no es durazno en Ingles?
·Thinking of You: Oh si, pero mis amigos me dicen así porque…. No se, supongo que porque me gustan los duraznos.
Joe no escribió nada, solo puso unos cuantos “Ha, Ha” y una carita sonriente.
·Thinking of You: Hey, no te burles los duraznos son buenos.
·Joe: No, no me burlo… ¿Qué te gusta hacer?

Y así comenzó la platica… estuvimos no se, como 2 horas interrumpidas hablando, Joe me platico que la música era su vida —mas nunca menciono que era cantante— que le gustaba la televisión y el cine, en si cosas que yo ya sabia, pero por encima, ahora las conocía un poco mas a profundidad. De mi parte, yo le platique, lo que me gustaba, los colores que mas me atraían, que libros me gustaban, incluso, me llego a preguntar, que marca de ropa era mi favorita.

Hubo una ocasión en la que yo le pregunte, que era lo que estaba haciendo en ese momento y me conto que estaba fuera de una tienda de ropa esperando a su novia, concluyendo la frase con una carita torcida. Eso se me hiso raro, pero a la vez me dio un poco de alegría. Joe no le prestaba demasiada atención a Belle.

—¡Alex, ya llegamos; Baja a cenar!—.Grito mi madre, desde las escaleras.
—¡Ya voy!

Suspire decepcionada, ya que me quería quedar un poco mas hablando con Joe
Di un delicado clic, sobre la ventanilla de Joe y teclee lo que seria un “Hasta pronto” de parte de “Peach”.
·Joe: Me dio gusto conocerte también, Peach :D

Suspire y cerré mi laptop.
Me puse de pie, cepille mi cabello y camine descalza hasta la puerta.
Eche un vistazo rápido a la laptop, como si esta fuera a darme la respuesta a todas mis dudas.

//JOE//
Después de ir a comer a un restaurante Italiano, Camilla quería ir a comprar unas cuantas piezas de ropa, para su “colección”. Así que ya tenia varias horas rondando por la mayoría de las tiendas del centro comercial y no veía nada que le gustaba.
—Una tienda mas Joe, es que no hay nada que me convenza—dijo haciendo un puchero.
—Oh vamos Camilla, ¿nada que te convenza?, casi compramos todo el centro comercial, ya vámonos.
—Joseph, lo se, pero no encuentro lo que quiero, así que no te quejes y vamos… o acaso… ¿prefieres estar encerrado con esa amiga rara que tienes?—acusó.
—No Camilla—mentí, claro que prefería estar con Alex, en vez de estar aquí, gastando todo lo que tenía en mi billetera.
—Bien—beso mis labios—. Caminemos entonces.

Seguimos caminando y entrando a otras tantas tiendas.
Hubo una, en la que demoramos más y mientras Camilla, se probaba mil cambios de ropa, salí y me senté en una de las bancas que se encontraban fuera a esperarla.

Saque mi BlackBerry, ya que la pequeña lucecita roja tintineaba en señal de un mensaje o llamada nueva.
Lo observe y vi que no era nada de eso, así que me metí a mi cuenta de correo y vi una solicitud de amistad.
Generalmente o más bien, Nunca acepto contactos que no conozco en este correo, ya que es el personal. Pero algo me decía que lo hiciera, y lo acepte.

Primero espere que el o ella hablara, pero nunca dijo nada, así que el que comenzó fui yo y tampoco contestaron, hasta después de varios minutos.

Era una chica, lo supe por su “mensaje personal” y su manera de escribir.
Dijo que se llamaba Peach, así que… comencé a “chatear” con Peach, se notaba que era agradable, le gustaba la música, leer, ver películas y muchas cosas igual que a mí.

Estuvimos hablando cerca de dos horas, claro, interrumpidas, ya que Camilla salía e íbamos a otra tienda, y mientras ella estaba en los vestidores, aprovechaba y hablaba con mi nueva amiga.
Ella se despidió, diciendo que había sido un placer conocerme… pero el placer había sido mío, enserio… era muy agradable.
Coloque el estado de mi sesión en “ocupado” y guarde mi BlackBerry en el bolsillo de mi pantalón con una discreta sonrisa.

—¿Por qué sonríes? ¿No estabas cansado ya? Y ¿por que ves tanto tu celular?
—Camilla, sonrió por que quiero, estoy cansado y harto y veo el celular, por que en casa me esperan para cenar, nos vamos o te quedas y te vas sola.

Ella abrió la boca en señal de protesta y sorpresa, pero al instante la cerro y solo logro esbozar un “Esta bien, vámonos ya.”
Al igual que ella, también me sorprendí de la manera en la que le respondí. Pero enserio estaba harto de que me tratara como su esclavo y no su novio.

Fuimos hacia el estacionamiento y arranque el auto hacia mi casa, ya que Camilla había dejado ahí su auto.
En el trayecto nadie dijo nada, Camilla no dejaba de observar su celular y yo miraba pensativamente el pavimento.
—Llegamos. Supongo que debo agradecer la Tarde—dije—. Yo te llamo para vernos—me incline y bese rápidamente sus labios. Mas por costumbre que por ganas de hacerlo.
—Ok… te quiero.
—Nos vemos Camilla, te vas con cuidado.— sonreí y camine hacia la puerta, sin esperar que arrancara, lo se, es algo grosero de mi parte, pero realmente estaba harto.

Entre a la casa y camine hacia el comedor ya que oía voces, todos estaban a punto de cenar, así que salude y me senté en la silla en la que habitualmente me sentaba. Frente a Alex.

No sabía que pasaba, tenia que ignorarla, pero de una manera mínima, mas no podía, o la ignoraba por completo o no la ignoraba, pero como tenia que hacerlo… me decidí por la primera.

Durante el trayecto de la cena, nuestras miradas se cruzaban, ya sea, cuando ella hablaba con Nick o con Kevin, o cuando yo pedía la sal. Pero en ningún momento nos hablábamos directamente. El sonido del teléfono, inundo el comedor. Frankie, como es costumbre, se paro rápidamente y tomo el auricular.
—¡Alex! Es para ti, te llama Jacob—dijo entregándole el teléfono.

Jacob… ¿Quién demonios era Jacob? Y ¿Por qué le hablaba a estas horas?
deberían estar prohibidas las llamadas después de las 10 de la noche. Pero… ahora que recuerdo, ese nombre se me hacia conocido… solo que no recordaba de donde.

Alex se puso de pie y camino hacia la cocina, como para que no la oyéramos, pero realmente yo tenía mucho interés en ese tal Jacob.
Agudice mi oído y logre escuchar unas cuantas risitas nerviosas, provenientes de la cocina.
Debo admitir que eso me puso un poco celoso, pero no podía hacer nada al respecto. No tenía el derecho de hacerlo.

martes, 9 de noviembre de 2010

Capítulo #23

—Bien, pues soy todo oídos, comienza—. Dijo Nick, mientras recargaba su espalda en la base de la cama y cruzaba sus brazos.
—No se Nick… no vale la pena, yo quede con Joe, de que se olvidaría todo esto.
—Así que Joe lo sabe… No entiendo nada Alex, Joe lo sabe y el tiene novia…—guardo silencio—. ¿Sabes si a Joe le gustas?
—Pues, el ha dicho que me quiere y… pues si, supongo que si… nos hemos besado—dije tímidamente—. Pero el primero fue así, como un accidente…

Total, que perdía con contarle todo a Nick, tal vez me ayudaría a buscar una solución para todo esto, tal vez me daría el consejo de que me olvidara de Joe, o tal vez, existiera una posibilidad, de que luchara por su amor.
—Ahora entiendo todo…—dijo, mientras que con sus manos se hacia para atrás, aquellos alocados rulos que poseía.
—¿Qué es lo que entiendes?
—Todo Alex, ahora todo tiene sentido…. Justo cuando regresamos a tu casa, Joe se comportaba súper mal contigo, desde aquella ves en el restaurante que te regresaba el plato, te miraba con cierto brillo en los ojos… nunca le has caído mal, Joe es como un niño pequeño, te molesta y te hace enojar para llamar tu atención…
—Ah… ¿así que desde un principio le había gustado el platillo?—entrecerré los ojos—. ¡Maldito!—Nick soltó una carcajada, que me hiso reír a mi también—. Yo, la verdad… no se bien cuando me comenzó a gustar… comenzó como una confusión y ahora veme aquí, platicando sobre mi dilema amoroso… Todo paso tan rápido Nick… pensé que tardaría mucho en enamorarme nuevamente
—Tranquila, cuando el amor toca a tu puerta, debes permitirle el paso…
—Si, estoy de acuerdo con esa filosofía, pero no creo que aplique en los casos donde, el que se supone que es mi amor, tiene otro amor… es estúpido esto.
—¿Y que planeas hacer Alex?
—No se, supongo que dejar que esto pase, no ignorarlo, pero si estar como antes…
—¿Peleándose, ignorándose y gritándose? Vaya forma de amor.—me miro, mientras fruncía cómicamente el ceño.
—Nick… no se tal vez y solo era un momento de no se… confusión entre los dos y solamente es algo pasajero.
—¿Tu crees?
—Casi estoy segura, tal vez por lo rápido que sucedió todo, malinterprete… malinterpretamos todo
—Pues lo único que te puedo decir, es que dejes que pase el tiempo y veas como va todo…
—Si supongo que si…—tal vez debería hacer eso, darle tiempo al tiempo—. ¿Y tu Nick?
—¿Yo que?
—¿Enserio no te gusto?
—No Alex, digo, no eres fea, eres hermosa… pero no puedo quererte de otra manera, eres mi mejor amiga, mi hermana… como te dije, solo fue un momento de confusión…
—Me alegro…—respondí sincera—. Pero digo, si te gustara y me gustaras, me sentiría la niña mas afortunada de la faz de la tierra… eres único Nick, y te mereces a alguien que te quiera hasta lo imposible.
Dicho eso, Nick y yo nos abrazamos. Como dos confidentes, como dos amigos, como dos hermanos.

Me levante de el piso con su ayuda y fui a mi habitación. Había estado toda la tarde en la suya platicando, así que ya era hora de irme.
Cuando iba caminando por el pasillo hasta mi habitación, me asome a la de Joe para ver si ya había llegado. Pero no estaba ahí, aun seguía con Camilla.

Entre a mi habitación y cerré la puerta con seguro.
Camine descalza hacia el balcón, lo abrí y deje que la suave brisa angelina, se colora por todos los rincones de mi habitación.
Coloque mi iPod junto a las bocinas y puse un poco de música, tome mi laptop y me tumbe en mi cama, la prendí y me puse a ver que había de nuevo en la vida de mis amigos, ya que los tenia un poco olvidados desde que los Jonas estaban aquí.

Después de ponerme al corriente con sus vidas, el aburrimiento invadía mi mente, le eche un rápido vistazo al reloj de la laptop y vi que eran las 8:09pm, aun no tenia sueño ya que era temprano, y no había nadie en casa, excepto Nick, pero ya había estado con el toda la tarde. Recordé que tenia una cuenta de correo, a la cual hace tiempo no me metía, cerré mi sesión y la inicie nuevamente en la antigua, ahí tenia algunas personas agregadas, como Matt, Sophie, Jacob y otros antiguos amigos. A diferencia de mi otra cuenta, esta era distinta, en vez de mi nombre tenía un apodo y una imagen que había tomado yo, mas no salía en la foto. Después de arreglar unos detalles, se me ocurrió la idea de agregar a Joe en esta cuenta, solo para hablar con el de una forma diferente, no siendo Alex, si no, mi interior. Era una especie de prueba.

Al minuto de agregarlo, acepto mi solicitud y eso se me hizo un poco extraño por dos cosas, Una: nunca acepta a nadie que no conoce, por eso de las fans y Dos: el no estaba aquí, pero recordé que tenía un BlackBerry.
Me puse un poco nerviosa, tome un sorbo de aire y me enderece frente a la pantalla. Intente no tomarlo en cuenta y seguir con la charla que tenia con Sophie. Mi corazón se acelero al ver que su ventana se iluminaba.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Capítulo #22

Seguimos desayunando, pero ahora en silencio. Alex jugaba con su cereal y yo solo la observaba. Nuestros padres hablaban de sus nuevos planes hacia la casa, ya que seriamos vecinos y pensaban tumbar una barda que separaba a las dos casas por el jardín.
—Alex… crees que podamos hablar mañana… ya no quiero posponer esta platica—dijo Nick, sacándola de sus pensamientos.
—Oh…—levanto su vista—. Si, ¿mañana te parece bien?
—Perfecto—dijo Nick con una sonrisa.

//Narración//
Joe en ese momento sintió una punzada de celos… de su hermano. Le daba miedo pensar que seria lo que Nick quería decirle desde hace tiempo a Alex. Tal era su frustración, que se levanto de la mesa estrepitosamente y subió hacia la que dejaría de ser su habitación en unas horas o quizá, hasta mañana.
Joe, aun no definía lo que sentía por Alex o tal vez ya lo sabia y tenia miedo.

//Alex//
Joe se paro de su silla y subió a su habitación en ese momento pensaba pararme y subir, para ver que era lo que tenia. Pero me resistí y me quede “pegada” en mi silla. Debería cumplir lo que dije, si el ya había empezado a hacerlo.

Al terminar de desayunar, nos quedamos charlando todos —menos Joe ya que no estaba—, en la sala, de cosas sin insignificancia. Mis padres saldrían con Denise y Paul, Kevin llevaría a Frankie por un helado y Nick parecía tener planes con uno de sus amigos.
Así que me despedí y subí a mi habitación, para relajarme, hacer un poco de tarea o tal vez leer un buen libro y escuchar música.

La tarde comenzó a caer, ya había terminado de hacer mis tareas, no había sabido nada de Joe, ni nada por el estilo.
Vi mi reloj, eran las 3pm y como no se oía ruido, supuse que estaba sola en la casa y que comería sola; Así que baje a la cocina a prepararme un emparedado.

Cuando termine y estaba por subir el primer escalón, llamaron a la puerta. Con cuidado de no manchar nada, camine hacia la puerta, con mi plato en una mano y un vaso de refresco en la otra.
Abrí con cuidado la puerta, pero hubiera preferido cerrarla, en ese momento.
—Ah, Camilla vaya sorpresa—dije de mala gana—. Le llamare a Joe—. Me di la vuelta y tome mi comida.
—No, no lo vengo a ver a el.
— ¿Ah no? —inquirí sorprendida.
—No—dijo como siempre, con ese tono prepotente que tanto odiaba—. Venia a hablar contigo.
—Mmm ¿conmigo?
—Si contigo, no te hagas la tonta
— ¿Perdón? No me vengas a insultar a mi casa.
—Ya me dijeron que estuviste saliendo con Joe el fin de semana y que se les veía muy acaramelados y que aparte, ya se llevan demasiado bien y que parece ser que te gusta…
— ¿Quién te dijo esas mentiras?—mentí—. Joe y yo no podíamos estar peleando todo el tiempo, además ni que fueras su dueña…
—Nada mas te vine a advertir y me dijo alguien de tu escuela… ¿te suena el nombre de Viviana?
—¿Viviana?
—Si ella es mi prima y me cuenta todo lo que ve… así que ya sabes, aléjate de mi novio, si no me conocerás…
—¡Oye! No eres nadie para venir a amenazarme a mi casa, aparte yo sabré si me alejo de el o no.
—Es una advertencia, aún no me conoces…
—¿¡Camilla!? ¿Qué haces aquí?
Joe venia bajando las escaleras y se le veía realmente sorprendido.
—Bebe, te quería dar una sorpresa—comenzó a decir como bebe—. Pero esta tonta.—enredo sus manos en su cabello—, no me dejaba subir a dártela—. Joe me miro de forma extraña.
Intente decir algo, pero de mi boca no salió nada.
—Vamos a algún lugar, enserio, que el ambiente de aquí es muy aburrido, pobre de ti Bebe, vayamos de compras ¿si?
—Ah…este…—Joe desvió su mirada y me observo, mientras seguía en las “garras” de cascaBelle, perdón Camilla
—Hum, con permiso—pase por en medio de los dos, haciendo así que se separaran—. Si salen, cierran la puerta.

Subí las escaleras, olvidándome por completo de que tenia hambre, estaba apunto de entrar a mi habitación, cuando escuche que la puerta de abajo, se cerro y alcance a oír, el rugido del motor del auto de Joe. Suspire y recargue mi frente en la pared.
—¿Alex estas bien?—. Brinque un poco por el susto.
—Me asustaste Nick, pensé que no estabas—me gire para quedar frente a el.
—Decidí quedarme, tengo mucho que hacer aquí, yo pensé que estabas dormida ¿te encuentras bien?
—Si, todo bien—sonreí falsamente—. ¿Y que tienes que hacer?
—Estaba según esto empacando, aunque todavía no es seguro que nos vayamos mañana, pero si fuera así, me gustaría tener organizada mi maleta y tocaba algunos acordes…
—Me gusta que seas organizado y que toques guitarra…¿ya terminaste?
—Hum... algo así—rasco su cabeza haciendo una mueca con la boca.
—Vamos te ayudo— tome de su mano y lo jale para que caminara.

Llegamos a la que era su habitación temporal, para ser chico, Nick era de los pocos que conocía que realmente tenia limpia su habitación.
Me senté frente a su maleta y comencé a doblar un pilar de ropa que tenia al lado de esta.
—Gracias Alex
—No, no tienes nada que agradecer, estoy sola, estas solo, estamos aburridos, pues hagamos algo juntos y esto es una buena idea…
—¿No esta Joe?
—Ah, ¿Joe? No… ¿Por qué?
—Pensé que lo había oído hace rato, que extraño.
—Bueno, si estaba pero salió con su noviecita esa…
—Oh…—sentí que se me quedo mirando extraño y logre ver de reojo que abría su boca para decir algo, pero al parecer se había arrepentido de hablar.
—¿Qué quieres decirme? Lo note.—dije divertida.
—¿Te gusta Joe?—me miro con precaución—. Puedes confiar en mí, enserio.
—Nick…
—Lo sabia—dijo tranquilamente.
—¿Lo sabias?—inquirí sorprendida.
—Si, me lo sospechaba, sus peleas diarias, después sus repentinas reconciliación y de nuevo sus peleas, además la forma en la que hablas de Camilla, es cómica…—dijo riéndose.
—Ah…
—Alex, por eso quería hablar contigo… se que te gusta ¿recuerdas que te había dicho que me sentía confundido respecto a ti?—yo asentí—. Bien, pues como empezaba a sospechar eso, me puse a pensar más y mejor sobre lo que sentía y llegue a una conclusión…
—¿Y cual fue?
—Que te quiero…—me quede en shock—. Tranquila, te quiero, si demasiado, pero como una hermana, una amiga, no como nada mas…
—¿Enserio?
—Si, yo acostumbro a confundir todos mis sentimientos…—se burlo de el—. Perdón si te ocasione alguna molestia
—No para nada… ¿Por qué lo harías? Gracias Nick…
—No agradezcas. Pero dime ¿que pasa con Joe?
—Es una larga historia…
—Tengo todo el tiempo del mundo para ti…

Estaba dispuesta a hablarlo con el, sabia que podía contar con su apoyo siempre. Así que ahora que sabía que solo había sido una confusión de su parte, podía platicárselo sin ningún remordimiento… Todo comenzaba a volver a la normalidad.
Ahora solo me preguntaba, si lo que sentía por Joe, se retractaría y volvería a quererlo como antes, como cuando éramos pequeños.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Capítulo #21

Lo mire un poco asustada, sabia que el no había hecho nada malo, es mas, no era su culpa, puesto que aquí la que se enamoro fui yo. No el, El ya tenia dueña.
—Bien, los dejare solos—se levanto Kevin de mi cama, inclinándose y besando mi cabello—. Buenas noches—. Camino hacia la puerta golpeando suavemente el hombro de Joe.
Al salir Kevin, un silencio comenzó a surgir en la habitación, Joe seguía inmóvil parado frente a la puerta y yo jugaba con el fleco de uno de mis cojines.

Joe camino hacia mi cama, mi corazón se agitaba. Yo tenia la cabeza agachada, no podía mirarlo ¿Quién era yo para hacer tal escena? Nadie.
Sentí como una parte de mi cama se hundía, mi pulso se aceleraba. Su mano grande y fuerte, levanto delicadamente mi mentón, obligándome a verlo, me avergonzaba que me viera así, con los ojos y la nariz roja por llorar, una lagrima se había quedado plasmada en mi mejilla y el con su pulgar la limpio. Separe mi cara de su mano y me senté derecha.
—Lo siento…—dijimos los dos al mismo tiempo.
—No Joe, enserio perdóname, no se porque me pongo así— reí irónica—. No tengo que…—baje de nuevo la mirada.
—No Alex, yo… enserio no quiero lastimarte.
—No lo haces Joe, nadie me puso una pistola en la cabeza para quererte.
—Yo…
—Creo que es mejor olvidar que los dos sentimos algo, así sea en menor cantidad que el otro, o en mayor cantidad… solo que enserio, no quiero que nos lastimemos—lo mire triste, mis ojos amenazaban con desbordarse de lagrimas—. ¿Crees que podamos olvidarlo?—.inquirí con un nudo en la garganta.
— ¿Es lo que en realidad quieres?—dijo con cierta tristeza.
—Aquí no se trata de lo que quiero…—me puse de pie—. Joe, tu y yo sabemos que no podrá ser, tu estas con Camilla y no la dejaras… ¿cierto?—lo mire esperando una respuesta, que no llego—. ¿Ves a lo que me refiero? De cierta manera hay algo que nos detiene a los dos…—respondí con pesar.

Y si, era cierto. Joe con Camilla y yo… Yo, pues ya me buscaría a alguien más ¿no? y trataría que no tuviera de apellido JONAS.
Joe me observaba algo deprimido…
—Joe, enserio no quiero que te sientas mal, si quieres a Camilla, no importa, enserio. Puede ser que esto que sienta sea pasajero así que no te estoy obligando a quererme ni mucho menos a dejarla…
—Es que, yo te quiero Alex ¿Qué parte de eso no entiendes?
—Joe, es que ¡AH!—grite frustrada—. No entiendo nada, ella es… ¡no se! tiene nombre de víbora—comencé a caminar y dar vueltas por mi habitación, haciendo movimientos cómicos—. Pensé que tenías buenos gustos, pero al conocerla, me di cuenta de lo contrario—Joe me observaba divertido—. ¿Qué tiene ella que no tenga yo u otra chica?
—Alex cálmate…—dijo entre risas y tomándome de los hombros.
— ¡Es que esta fea!—parecía niña pequeña haciendo un gran berrinche—. Y aparte no la soporto, es una hipócrita y a kilómetros se nota que me odia y si sabe que tu y yo nos llevamos ya bien, me hará la vida imposible, que en si no me importaría, ya que yo se la haría a...

No pude terminar aquella frase, ya que me encontraba atrapada entre sus fuertes brazos. ¿Por qué hacia esto mas difícil? Yo no correspondí ese abrazo, mis brazos descansaban sobre mi cuerpo.
—Te quiero—susurro en mi oído
—Yo también—dije y ahora si lo abrase.
¿Por qué el amor era tan difícil?
—Bien, es hora de que vayas a tu habitación Joe… y comencemos a actuar como si esto nunca hubiera pasado…—dije sumamente triste.
Joe asintió con tristeza y mientras caminaba hacia la puerta se giro y me cuestiono de nuevo si estaba segura de mi elección. Yo dije que si.
Camino y se puso frente a mí nuevamente, tomo mi rostro entre sus grandes y fuertes manos y presiono sus labios con los míos.

Nos separamos y camino de nuevo hacia la puerta, pero ahora sin dejar de mirarme.

//Joe//
Al salir de la habitación de Alex, sentía un gran vacio dentro de mí.
Aun no lograba descifrar lo que sentía por ella, la quería si, pero era diferente, cuando me cuestiono sobre si dejaría a Camilla, no supe que responder, fui un idiota, ahora se que no siento algo fuerte con Camilla.

Me recosté en mi cama y me puse a meditar sobre lo que paso el día de hoy.
Alex, Camilla, Camilla, Alex.
Comencé a sumirme en mis pensamientos hasta quedar dormido.

Recuerdo perfectamente que tuve un sueño algo raro.
Estaban Alex y Camilla en el, yo me encontraba en medio de las dos, solo que una de ellas estaba apunto de caerse a un precipicio y la otra, estaba ahogándose, tenía que correr a salvar a una. No sabia a quien, algo me decía que fuera por Alex, que estaba apunto de ahogarse, pero mi subconsciente me decía que fuera por Camilla, mas por obligación que por elección mía.
Me desperté algo confundido, nunca había soñado algo por el estilo, estaba entre la espada y la pared.

Me levante y fui a darme un baño.
Cuando baje a desayunar, ya todos estaban ahí, era domingo al parecer mi último día en casa de Alex, ya que hoy seria cuando nos cambiaríamos. Al entrar al comedor, estaban hablando todos juntos, sobre la escuela de Alex. Yo solo dije buenos días y me dispuse a desayunar, prestando atención a todos los comentarios que hacia ella. Recordando lo que habíamos hablado ayer “Olvidarnos de todo”, no seria sencillo, pero si ella así lo quería, por mas que me doliera lo haría.
—Si, en una semana es mi baile de fin de cursos y planeo enfermarme ese día— decía Alex.
— ¿Por qué?
—No tengo con quien ir, aparte de que se me hace muy aburrido.
—Deberías de ir—dije interrumpiendo la platica de Nick y Alex.
— ¿A dónde?
—A tu baile…
—No… ¿Qué no oyes nada Joe?
—Si, por eso lo digo…
—Vaya, pensé que estaban enfermos o algo, ya todo ha vuelto a la normalidad—dijo Frankie, refiriéndose a mi repentina pelea con Alex.
—Pues yo pienso que deberías ir…—dije mientras pinchaba mi panque.
—Y yo pienso que no deberías de meterte…
—Ve con Nick—dije rápidamente, ante el asombro de los presentes.
—Si Alex, ve con Nick... Es tu baile de fin de cursos, no puedes perdértelo—dijo mi madre y todos asintieron de acuerdo.
— ¡No me gusta Bailar!—grito molesta—. Y a Nick no le agradaría pasar vergüenzas, recordémoslo es un JONAS y en mi escuela hay muchas fanáticas…
— ¿Y, eso que Alex? Para mi seria un placer ir contigo.
— ¿Ves? Nick acepta, fin de la discusión… yo iré con Camilla y tú con Nick, será una cita doble.—ella puso los ojos en blanco.
—Bien, entonces iré con Nick…—respondió seria.

Ok, eso que dije fue como una punzada dentro de mi, Alex me vio decepcionada. Pero ella debería ser feliz y se que si yo no podía hacerla feliz, Nick seria la persona mas indicada.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Capítulo #20

Me seque unas pequeñas lágrimas que se habían logrado escapar, antes de que Joe las viera.
Nos acomodamos mas en aquel gran árbol, pero aun sin dejar de abrazarnos. Comenzaba a soplar el aire frio. Joe me estrechaba mas hacia el, su aroma era delicioso, intentaba guardarlo en mi memoria y el latir de su corazón era una dulce melodía que lograba arrullarme y tranquilizarme.

Nos quedamos varios minutos así, observando como iban las parejas de viejitos caminando con dificultad, pero se les veía realmente enamorados, con una gran sonrisa en los labios.

—Cuando me vuelva viejita, vendré aquí con mi esposo… se ven realmente adorables.
—No me quiero hacer viejo, para estar todo arrugado, sin dientes y sin cabello
— ¡Oye!—golpee su pecho—. No seas egocéntrico, te harás viejo quieras o no…
—Bueno, solo si tu te haces viejita conmigo…—me estrecho mas y beso mi cabello.
—Joe…no…
— ¿Porque siempre quieres terminar con la magia, Alex?
—Por que debo ser realista… no quiero vivir en una utopía, en una ilusión…

El repiqueteo estridente de mi celular, hiso que me separara rápidamente de Joe, ya había obscurecido y no me había dado cuenta.
Saque mi celular de mi bolso y conteste rápidamente.
Era mi mamá preocupada por mi, ya que Nick estaba ahí y se suponía que saldría con el, no le di detalles, solo le respondí que ya iba para allá.
—Joe, creo que es hora de irnos.
—No quiero irme…
—Tenemos que… este será nuestro lugar especial y secreto ¿Qué te parece?—dije poniéndome de pie y dándole la mano para que la tomara.
—Me parece perfecto…—dijo poniéndose de pie.

Quedo muy cerca de mí al ponerse de pie, me tomo de la cintura y me abrazo fuertemente, yo imite su actuar. Oculto su cabeza en mi cuello, yo me recargue en su pecho.
Al separarnos, me tomo desprevenida y aprisiono mis labios con los suyos, enrede mis brazos alrededor de su cuello y el los suyos en mi cintura. Nos separamos lentamente y nuestras frentes se unieron. Era mágico. Pero esto no podía ser. Por mil y un cosas que se me venían en la mente. Era un amor prohibido. Para el y sobretodo para mi, ya que la que se quedaba aquí esperando a que el volviera, seria yo. El tenía dueña y yo era como un cachorro callejero, esperando ser alimentado.
—Tienes prohibido traer a Camilla aquí—dije seria.
— Y tu a cualquier novio u amigo, incluso a Nick—.mi corazón se estremeció.
—Nick…—dije para mis adentros, era algo que tenia que arreglar— ¿Podemos irnos?— el asintió.

Tomé mi bolso y caminamos. Uno al lado del otro. Al llegar a su camioneta, abrió mi puerta y me ayudo a subir.
En el trayecto camino a casa, ninguno de los dos decía nada. De ves en cuando, Joe me miraba y me guiñaba el ojo o solo me sonreía, eso me hacia sonrojar, algunas veces me cohibía y me giraba o solo, le sonreía tímidamente.

Llegamos a casa, eran las 8:00pm y habíamos salido a las 12:00. No habíamos ni comido por estar ahí.
El tiempo con Joe, se me pasaba excesivamente rápido.
Estaciono la camioneta y se dirigió a mi lado, para abrirme la mía.
Entramos y caminamos hacia la cocina y al entrar, todos se llevaron una sorpresa.
— ¿Hasta que llegan? ¿Estaban juntos?—comenzaron a cuestionar.
—Estábamos solos y aburridos, así que decidimos Salir y no quedarnos aquí.—dijo Joe.
— ¿Ustedes dos juntos?
—Si Kevin, nosotros dos juntos—respondí—. ¿Por qué se les hace raro?
—Solo por que de 24 horas que tiene el día, 23.5 se la pasan peleando.
—Eso ya cambiara…—dije.
—Si, llegamos a un acuerdo, como nos veremos muy seguido, trataremos de llevarnos bien—.agrego Joe.
—Oh—dijeron todos sorprendidos. Kevin nos miraba de forma extraña y dubitativa

Sonó el timbre, y Frankie desde la sala grito.
— ¡Joe, te llama Camilla!
— ¡Camilla!—dijo con cierto tono de voz, que me bajo de mi nube
Ella entro hasta la cocina y se le colgó de los hombros, besando sorpresivamente sus labios. Todos se sorprendieron. A nadie dentro de esta casa, le caía bien.
Joe me miro, yo baje la mirada y suspire.
—Iré a mi habitación—dije.

Sentí la mirada de Joe en mi espalda, conforme comencé a subir las escaleras.
Llegue a mi habitación y me tumbe en la cama.
Más consiente que inconsciente, comencé a llorar.
— ¡No la dejara por ti Alex!— comencé a gritar, tome una almohada, para ahogarlos.— ¡Eres una tonta si crees que lo hará, la ama…si no lo hiciera no hubiera regresado con ella después de haberlo humillado!

Seguí llorando frustrada por varios minutos, cuando note que tocaban la puerta.
Me senté y seque mis ojos y mejillas.
—Adelante—. Respondí con voz ronca.
Abrieron la puerta y note que era Kevin.
— ¿Puedo pasar Alex?
—Claro pasa—. Me acomode en la cama y con la mano, le señale que se sentara
— ¿Estas bien?
—Si ¿porque?—evitaba su mirada. Tome una almohada y la coloque en mis piernas.
— ¿Segura?—asentí—. Entonces porque evitas mi mirada y tienes los ojos rojos, al igual que tu nariz y tus mejillas—acerco su mano y rozo mi mejilla—. Y algo húmedas… ¿Por qué lloraste?
—Por cosas…
—Llamadas Joe y Camilla—dijo seguro—. ¿O me equivoco?— alce la vista y lo mire demasiado sorprendida—. Lo sabia… ¿Qué fue lo que paso?
—Kevin… yo… no se, no se en que momento, comencé a sentir algo por Joe.— confesé.
—En el momento en que llegamos aquí y comenzaron sus pelas…—agrego.
— Y tal vez me confundió mas con sus besos…
— ¿Con sus besos?
—Si…—admití avergonzada—. Nos hemos besado tres veces, las dos primeras fueron por… no se supongo que por impulso… no se… el de hoy fue… especial, lo pude sentir.
— ¿Y entonces porque lloras, si dices que fue especial?—inquirió comprensivo.
—Porque el esta con Camilla, nunca la dejara, se aman y yo… yo tengo que ocultar lo que siento, y no estoy segura de que sienta, ni lo mas mínimo a lo que siento yo por el…—guarde silencio—. Aparte de que había prometido que no me enamoraría…
—Joe te quiere…Alex, ¿que no vez que si te hace enojar es por lo mismo? Joe, es como un niño pequeño, molesta para que le prestes atención y sepas que ahí esta, conozco a mi hermano y no es por hacerte falsas ilusiones, pero te quiere y mucho…
—Imaginemos que me quiere… ¿Dónde queda Camilla?—Kevin guardo silencio—. Es un amor imposible tanto para el, como para mi… aparte esta Nick, Kevin… no quiero herir sus sentimientos.
—No lo vas a herir, Nick suele confundir el cariño, con el amor…deja que pase tiempo y después se dará cuenta, no creo que este enamorado de ti.
—Aun así, no cambiara nada—algunas lagrimas comenzaron a asomarse.
—No, no llores Alex—se acerco y me abrazo. Eso me hiso llorar mas.

Comenzaron a tocar suavemente la puerta, mientras decían mi nombre quedamente.
—Es Joe—dije asustada
—Pues que pase, deben de hablar—dijo con una sonrisa sincera.
—Tengo miedo...
—No lo tengas, todo estará bien.

Abrieron la puerta, sin que antes dijera yo un “adelante”
—Necesito hablar contigo Alex…